El proceso físico: cuando se abre la válvula, la espuma quiere volver a su forma original expandida. Esto crea una presión negativa que aspira aire en el interior. Ayuda manual: la alfombrilla se llena por sí sola en aproximadamente un 80-90%. Para lograr la dureza deseada, generalmente se requieren 2-3 respiraciones adicionales antes de cerrar la válvula. Rendimiento de aislamiento (valor R): debido a que la espuma restringe el movimiento del aire en el interior, estas alfombrillas ofrecen un excelente aislamiento térmico contra el frío del suelo. A menudo son aptos para el invierno. Robustez: el material exterior (generalmente poliéster o nailon) es más duradero que los colchones de aire puro (serie NeoAir), ya que la espuma ofrece un acolchado mínimo incluso con un agujero pequeño. Tecnología de válvula.
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